No cabe duda de que la publicidad es una poderosa herramienta para incentivar
el consumo y sería un acto de osadía por nuestra parte intentar defender una
postura contraria. Pero de ahí a que sea la principal baza en pro del consumismo
y, lo que es peor, a que por medio de misteriosas investigaciones motivacionales
cree necesidades en los individuos es hoy por hoy poco menos que irrisorio.
Precisamente el propósito de este trabajo es abordar estos viejos prejuicios y
enfoques apocalípticos y desvelar el papel que juega realmente la publicidad en
este sentido. Es decir, se pretende estudiar hasta qué punto el discurso publicitario
tiene incidencia en las necesidades de los consumidores