Asociación Nacional para la Educación, Logopedia y Apoyo a la Inclusión (ANELAI)
Abstract
Tradicionalmente los modelos de intervención para niños con deficiencia auditiva han
estado marcados por disciplinas como la medicina, la física acústica, etc., de modo que la
actuación educativa se centraba en el déficit auditivo del alumno y se trabajaba desde una
perspectiva fundamentalmente clínica. En los últimos años se ha dado un cambio de
perspectiva, pasando a una concepción interactiva, en la que tan importante es el déficit
del alumno como la respuesta que el ambiente y el contexto dan a ese déficit; el nuevo
modelo trata de conocer todas las características del alumno, en todas las áreas del
desarrollo e identificar las necesidades educativas especiales del mismo, tomando como
punto de referencia el currículo ordinario, para ajustar la respuesta educativa a esas
necesidades. Desde esta perspectiva, a la hora de escolarizar un alumno con deficiencia
auditiva, habrá que valorar el grado de pérdida auditiva de éste, así como las necesidades
educativas del alumno y contrastarlas con las posibilidades educativas del Centro
ordinario con recursos y del Centro preferente para la discapacidad auditiva para elegir el
tipo de escolarización que mejor responda a esas necesidades educativas. Actualmente,
las personas con sordera tienen ya un reconocimiento legal hacia sus derechos, como
son el reconocimiento de un lenguaje de signos, su integración escolar.... Se ha pasado a
considerar a la sordera como una diferencia y no una deficiencia y por tanto, desde el
ámbito educativo, como una necesidad educativa especial