[ESP] Medir la satisfacción de los usuarios se ha convertido en un medio de valoración de la calidad
de los HVAC (Heating, Ventilating and Air Conditioning), permitiendo la verificación y
validación de los sistemas de acondicionamiento de aire empleados en los edificios. Sin
embargo, estos estudios se realizan a nivel general y sus datos se toman en consideración en
su conjunto, pues la mayoría de los estudios tienen como objetivo fundamental la perspectiva
ergonómica y psicosocial para optimizar las condiciones de trabajo según la ley de previsión
de riesgos laborales (BOE, 1995) o para optimizar el bienestar térmico a través de las
instalaciones del edificio según el Reglamento de las Instalaciones Térmicas en los Edificios
(RITE) (AENOR, 2007).
Frecuentemente, los sistemas de climatización de los edificios tienen un sistema de control,
pero la información de la que dispone dicho sistema de control para modificar sus
condiciones de operación es muy limitada. Asimismo sucede que el dispositivo de control
sigue una ley de modificación que es estándar y que, por tanto, no ha sido comprobada ni
verificada en dicho edificio. En consecuencia es frecuente que el grado de satisfacción de los
usuarios de un edificio respecto de las condiciones de confort térmico y de calidad de aire
interior del mismo sea bajo