Sevilla, desde sus orígenes, fundamentó gran parte de su actividad en torno al río
Guadalquivir, río que, si bien muchas veces fue causa de tragedia, también ha sido fuente
de riqueza económica, de riqueza cultural y, como no, lugar para el esparcimiento y
diversión.
Aunque son numerosas las actividades recreativas y deportivas practicadas durante el siglo
XIX en las aguas de este río, el presente artículo se refi ere a las relacionadas con la natación
versus baño