Este ensayo argumenta que Borges no sólo previó la cultura de la postmodernidad,
sino que además hizo un examen narrativo y hasta una dura crítica de ella. Esta
actitud sitúa a Borges fuera del sistema postmoderno y, por consiguiente, no puede ser
considerado ni precursor ni miembro de la postmodernidad. Para probar este razonamiento el artículo acude al método abductivo y coteja el relato "La lotería de Babilonia" con aquellas categorías comúnmente asignadas a la postmodernidad