Editorial de la Universidad Nacional de La Plata (EDULP)
Abstract
El término congénito deriva del latín, congenitus, etimológicamente, nacido con uno mismo (Wicart, 2005). Este es un capítulo general que complementa otros: crecimiento y desarrollo (Ver cap. 1), semiología del aparato locomotor durante el crecimiento (Ver cap. 8) y aquellos referidos a la patología congénita por áreas anatómicas específicas (Ver caps. 47, 48, 52 y 53).
Muchas afecciones del aparato locomotor y nervioso son la consecuencia de acontecimientos ocurridos en el período antenatal. Se estima que los defectos congénitos ortopédicos tienen una prevalencia del 3 % al 6 %, sin embargo, no siempre son objetivables en el recién nacido (Frick, 2005). Si el criterio médico lo amerita, la metodología diagnóstica antenatal puede detectar algunas anomalías ortopédicas o neurológicas. Por ejemplo, la ecografía en defectos del tubo neural (mielomeningocele), la amniocentesis para análisis citogenéticos fetales, la biopsia de vellosidades coriales en la sospecha de síndrome de Down y displasias esqueléticas o el dosaje en sangre materna de alfafetoproteína que se incrementa en defectos del tubo neural y disminuye en el síndrome de Down. Esta entidad asocia un aumento de gonadotrofinas coriónicas (De Mazumder, 2013).
Resulta imprescindible conocer los hitos de la ontogénesis (de onto-ente y génesis-origen) o proceso de generación de un ser, diferente a filogénesis, origen y evolución de las especies.Facultad de Ciencias Médica