En este artículo el autor aborda las prácticas de enseñanza del profesor y cómo éstas de forma oculta, inciden en la formación de un sujeto que en vez de proyectarse a la transformación de sí mismo y de la sociedad, termina reproduciendo –perpetuando- los mismos valores sociales, culturales, económicos y políticos de la sociedad en la que está inmerso. Se aborda igualmente cómo
el sistema educativo, el currículo y la
escuela no sólo condicionan las prácticas
de enseñanza del profesor; sino también
inciden en la formación del estudiante
para amoldarlo al sistema y a la sociedad.
Todo este análisis se desarrolla a la luz de
la pedagogía crítica