Universidad de Talca (Chile). Escuela de Agronomia
Abstract
53 p.Dado que existe un escaso conocimiento local acerca del comportamiento en postcosecha del
cultivar Pink Lady®, se diseñó un ensayo para evaluar el efecto de diferentes condiciones de
almacenaje en la conservación de la fruta. Para ello se utilizó fruta de cosecha temprana (E1) y
de cosecha comercial (E2), la cual fue dividida en tres grupos homogéneos, siendo almacenada
bajo tres condiciones: Frío Convencional con aplicación de 1-MCP (FC+1-MCP); atmósfera
controlada 1 (AC1) con 1,5 – 2,0% O2 y 0,5 – 0,8% CO2; y atmósfera controlada 2 (AC2) con
2,0 – 2,5% O2 y 1,5 – 2,0% CO2. La fruta se conservó durante seis meses a 0ºC, con un 90 a
95% de humedad relativa (HR). A cosecha y después de cada mes de almacenaje se evaluó
color de fondo, firmeza de pulpa, concentración de sólidos solubles, test de almidón, acidez
titulable y concentración interna de etileno. Además, en forma mensual se evaluó la pérdida de
peso y una vez finalizados los seis meses de almacenaje más 7 días a temperatura ambiente, se
evaluó la aparición de alteraciones fisiológicas y patológicas.
Durante el ensayo, no existieron diferencias importantes entre E1 y E2 en cuanto al avance de
madurez, así como tampoco entre AC1 y AC2. La condición de almacenaje con mejores
resultados fue FC+1-MCP, ya que logró mantener una mayor firmeza y bajos niveles de etileno
interno durante la conservación. Sin embargo, bajo esta condición se obtuvo la mayor
deshidratación de la fruta.
La incidencia de escaldado superficial fue significativamente mayor en E1, mientras que FC+1-
MCP logró mantener la más baja incidencia de este daño. La fruta presentó una alta
susceptibilidad a pardeamiento interno en todos los sistemas de almacenaje implementados.
También se observó la presencia de otras alteraciones de menor importancia, tales como
pardeamiento pedicelar, machucón, partidura pedicelar y cerosidad.
Dentro de las alteraciones patológicas desarrolladas en el ensayo, “ojo de buey” (Neofabraea alba (Pezicula)) y “pudrición amarga” (Colletotrichum gleosporioides), presentaron la mayor incidencia. FC+1-MCP logró conservar la mayor cantidad de fruta libre de pudrición