Además de China, en Asia nororiental hay otros grandes consumidores de energía: Japón y Corea del Sur. Esas economías, que pertenecen a la OCDE, son altamente dependientes de las importaciones (que suponen más del 80% del consumo interno en los dos casos), especialmente de petróleo y gas natural, y su seguridad energética se ha visto sujeta a importantes amenazas en los últimos años. Este documento de trabajo aborda brevemente la situación y las previsiones energéticas de los dos países. Analiza seguidamente las respuestas estratégicas de Tokio y Seúl ante el deterioro (percibido o real) de su seguridad energética, destacando los puntos fuertes y las debilidades de cada enfoque. Finalmente, el trabajo enumera algunas de las enseñanzas que otros países muy dependientes de las importaciones de energía pueden extraer de la experiencia de Japón y Corea del Sur