Se están perfilando las posiciones de las fuerzas políticas mexicanas de cara a las elecciones presidenciales de julio de 2012, en la que será una larga precampaña electoral.
Las próximas elecciones presidenciales en México se presentan igualadas y con una razonable dificultad de realizar predicciones fiables sobre su resultado. Tras las elecciones del cambio en 2000 y los resultados cuestionados de 2006, es importante que el próximo presidente cuente con la fuerza y la legitimidad necesaria para sacar adelante un nuevo proyecto para todo el país. Todo ello en medio de una discutida y costosa guerra al narcotráfico, con una débil relación bilateral con EEUU, donde claramente se ha perdido el paso en la cuestión migratoria, y con unas cifras económicas que no mueven a ningún optimismo