La Dexmedetomidina es un alfa-2 agonista, utilizado como sedante IV asociado
a disminución de la frecuencia cardiaca y la presión arterial además regula los
niveles plasmáticos de catecolaminas sin producir depresión respiratoria o
reducción del gasto cardiaco.
La Dexmedetomidina produce excelente analgesia postoperatoria, condiciones
hemodinámicas más estables y por ende disminuye los eventos adversos
cardiovasculares.
Produce un efecto sedante y ansiolítico mediante la estimulación presináptica
de los receptores alfa 2 adrenérgicos a nivel del locus coeruleus y también tiene
un efecto analgésico. Además, su acción a otros niveles, como los receptores
de imidazolina, se ha relacionado con los efectos neuroprotectores observados
a nivel experimental