El logro de un desarrollo propio desde una perspectiva latinoamericana ha estado latente a partir del a inserción de nuestro países al mercado mundial. Cómo sembrar dicho desarrollo y cómo evaluar el desempeño de las economías latinoamericanas en el contexto actual es el reto de las instituciones académicas y de quienes comprometidos con el bienestar social ponen a discusión el cómo y el por qué del curso actual de nuestras sociedades. El rumbo del desarrollo hacia el futuro se nutre del o que se ha sembrado durante las últimas décadas. El desarrollo basado en las ideas de Prebisch y en la influencia del pensamiento keynesiano tuvo su fin en los años setenta; el pensamiento hegemónico promovió un Estado minimalista y la preeminencia del mercado sobre los intereses del bienestar social