Se enumeran los principios que determinan la posición china ante la crisis de Corea del Norte, a sabiendas de que Pekín, en su condición de principal aliado estratégico de ésta, ostenta una influencia en Pyongyang que, sin embargo, no desea ejercer en toda su amplitud.
La creciente crispación en las relaciones entre Corea del Norte y EEUU contrasta con el marco de diálogo y normalidad establecido entre las dos Coreas, que avanza lenta y discretamente a pesar de las dificultades. La diplomacia china, ejercida con notable discreción, se basa en los siguientes principios: apuesta por la desnuclearización, diálogo plural y directo con Washington y rechazo de acciones que puedan empeorar una situación que a Pekín se le revela cada día más incómoda