La irrupción del integrismo islámico en la región kurda fuera del control de Bagdad ha sido aprovechada por la red internacional de Al-Qaida para llevar su acción hasta las puertas de Turquía –país miembro de la Alianza Atlántica- y de otros países mediterráneos de Oriente Próximo.
La irrupción del integrismo islámico en la región kurda fuera del control de Bagdad ha sido aprovechada por la red internacional de Al-Qaida para llevar su acción hasta las puertas de Turquía –país miembro de la Alianza Atlántica- y de otros países mediterráneos de Oriente Próximo. Aquí, en el Norte de Irak, el grupo Ansar al Islam (Partidarios del Islam), fundado por Bin Laden, cuenta, según las autoridades kurdas, con el apoyo de los servicios secretos iraquíes para alcanzar un mismo objetivo: destruir a las fuerzas laicas que colaboran con los países occidentales