Las autoridades chinas temen que la elevación de la visibilidad de la causa uigur y una potencial internacionalización del conflicto de Xinjiang puedan poner en peligro su soberanía sobre esta región, perjudicar intereses chinos en el mundo o dificultar la acción exterior de Pekín. Por ello, aunque China considera la cuestión uigur un asunto estrictamente interno, la incluye en su agenda de política exterior.
Este ARI estudia la dimensión internacional del conflicto de Xinjiang. Para ello se hace un repaso de la acción de la diáspora uigur en los diferentes países en los que se encuentra presente y de los intentos de Pekín para que los países que acogen a esta población, limiten y controlen sus actividades. En primer lugar se analiza la situación en países fronterizos que acogen importantes comunidades uigures, caso de Kazajistán y Kirguizistán. En segundo lugar, la de aquellos en los que es conocida la presencia de uigures huidos, caso de Afganistán y Pakistán. Finalmente, se analiza en el contexto de países en los que existen organizaciones uigures relevantes, como EEUU, Alemania y Turquía, y que confieren progresivamente una dimensión y visibilidad global a la causa uigur