Para comprender de forma cabal el impacto de China sobre el mercado global es esencial tener en cuenta su obsesión tecnológica. Para España, esa situación es un desafío al que hay que hacer frente y una oportunidad que debemos aprovechar.
El análisis describe, en primer lugar, la obsesión tecnológica de la China de la reforma, que ha empezado a mostrar resultados significativos en años recientes. En segundo lugar, argumenta que, para España, esa situación es tanto un desafío como una oportunidad. Para que España pueda sacar buen provecho de esa oportunidad, nuestro país debe, con carácter general, aumentar su gasto en I+D y en educación y, en las relaciones con China, impulsar la exportación de servicios y la recepción de turismo, así como potenciar la inversión de nuestras empresas en el país asiático