El segundo año de conversaciones formales de paz entre India y Pakistán consolida el mayor período de distensión regional vivido desde 1998. Más allá de las posturas iniciales excesivamente optimistas o de posiciones muy escépticas, el proceso de diálogo va asentándose como una realidad que comienza a ser plenamente aceptada por los gobiernos de los dos países.
Este análisis aborda lo que ha dado de sí el segundo año del proceso de paz indo-paquistaní. Tras describir la aplicación de algunas medidas de creación de confianza gestadas a lo largo del año anterior y señalar la situación en que se halla el proceso, el texto destaca el especial protagonismo que han recibido las discusiones sobre las disputas pendientes menores (es decir, exceptuando el tema de Cachemira) y cuáles están siendo las pautas para su posible resolución. Se sugiere que dicho modelo de negociación podría tener implicaciones al tratar la cuestión de Cachemira. Además, se analiza el debate político suscitado a lo largo del año en torno al proyecto de gasoducto Irán-Pakistán-India, la mayor medida de creación de confianza por su calado económico y significado geoestratégico. Por último, a raíz de los atentados terroristas de octubre pasado, se indaga en el papel que el terrorismo puede desempeñar al obstaculizar el proceso, en buena medida por la falta de consenso entre los dos países a la hora de abordar conjuntamente el tema