En los últimos meses China ha suscitado un interés creciente en la Administración y entre las empresas españolas. Este análisis pasa revista a las relaciones económicas bilaterales durante los últimos tres años, destacando que el comercio bilateral es escaso en cuanto a exportaciones y arroja un muy elevado desequilibrio para España, que la inversión española en China es alarmantemente pequeña y que el turismo chino en nuestro país – un sector de enorme potencial – está todavía por desarrollar