La cumbre de Cancún de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se ha cerrado sin acuerdo. El sistema comercial multilateral ha quedado malherido y la credibilidad de la OMC, seriamente dañada.
El enfrentamiento norte-sur por la liberalización del mercado agrícola y por la inclusión de los temas de Singapur en las negociaciones han sido las claves del fracaso de la cumbre interministerial de Cancún de la OMC, ante la que se habían generado enormes expectativas. A partir de ahora, la OMC deberá demostrar que es capaz de proseguir avanzando en la Ronda de Doha si no quiere que su credibilidad como organización internacional se vea minada y que los países opten por negociar acuerdos comerciales regionales y bilaterales que son discriminatorios