En la Asamblea General de las Naciones Unidas se ha comenzado a preparar una Conferencia para la adopción de un Tratado sobre el Comercio de Armas que tendría lugar en 2012.
Los medios de comunicación están prestando una creciente atención a acuerdos bilaterales como el START entre EEUU y la Federación Rusa y a conferencias multilaterales como la Cumbre de Seguridad Nuclear de abril de 2010 y la Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación de mayo de 2010, que ponen a la comunidad internacional en el camino del control del armamento de los grandes sistemas de armas.
Menos atención reciben, en cambio, las iniciativas dirigidas a controlar otros tipos de armamento que tienen una gran incidencia en la violencia cotidiana que afecta a muchos seres humanos y a grandes zonas geográficas. Entre ellas, destaca por su ambición la futura convocatoria de una Conferencia internacional por Naciones Unidas en 2012 para adoptar un Tratado que regule el Comercio de las Armas Convencionales. Sobre un trasfondo de crecimiento de la producción industrial, de las ventas de armas a zonas de conflictos y de la insuficiencia de los controles nacionales de regulación, este análisis recoge la visión del problema que ha llevado a la Asamblea General de Naciones Unidas a poner en marcha un proceso que conduzca a esa Conferencia y a ese Tratado multilateral