Perejil tendrá un escaso efecto sobre la economía española o incluso el comercio hispano-marroquí, las inversiones tampoco se paralizarán, al menos a corto plazo. La escaramuza del islote Perejil no tiene suficiente entidad como para afectar de forma duradera a las relaciones económicas hispano-marroquíes debido a su altísimo grado de reciprocidad y a la amplia experiencia de comerciantes e inversores, ya curados de espanto en conflictos anteriores