En abril, Turquía se unió al pequeño grupo de países (Francia, Portugal, Polonia, Italia, Marruecos y Alemania) con los que España, activo partidario del ingreso de Turquía en la UE, celebra una cumbre gubernamental todos los años. Las posibilidades de aumentar las relaciones bilaterales en el ámbito comercial, de inversión, político y cultural son considerables.
España y Turquía disfrutan de unas florecientes relaciones políticas y económicas. El comercio entre ambos países, en ambas direcciones, se duplicó entre 2002 y 2008 (sin contar a la UE, Turquía es el tercer socio comercial más importante de España, por detrás de EEUU y México), la inversión directa española en Turquía ha aumentado considerablemente en los últimos cuatro años y el primer ministro turco y el presidente del gobierno español copatrocinan la “Alianza de Civilizaciones” respaldada por Naciones Unidas, una iniciativa de diplomacia preventiva destinada a reducir las tensiones entre Occidente y el mundo islámico