El anuncio hecho por el Gobierno filipino sobre la reintroducción del español en la enseñanza secundaria ofrece unas nuevas perspectivas. La nueva situación merece una reflexión basada en los derechos individuales.
El proyecto piloto del Departamento de Educación filipino significa que 17 escuelas públicas ofrecerán la asignatura optativa de español en secundaria. Esta oferta se suma a la de algunas escuelas privadas y universidades. España puede apoyar en formación de profesores, asesorías lingüísticas o aulas bilingües, como hace en otros países. Todo ello, sin olvidar la dimensión americana de la lengua y el derecho a elegir la enseñanza por parte de los interesados