Este ARI muestra algunas de las lecciones que pueden extraerse del fracaso del modelo implementado en la República del Chad para gestionar los ingresos del petróleo que fluyen a las arcas públicas del país desde 2003.
El modelo chadiano de reducción de la pobreza fue presentado como una gran oportunidad para superar la “maldición de los recursos”. Un complejo diseño institucional liderado por el Banco Mundial perseguía que los ingresos petroleros fueran aplicados al crecimiento y la reducción de la pobreza. Sin embargo, en muy poco tiempo el mecanismo se reveló frágil, y acabó sucumbiendo ante las presiones internacionales y la creciente inestabilidad política del país. Algunas lecciones pueden extraerse del fracaso: los límites del discurso de la buena gobernanza y la transparencia, la importancia de una programación de la secuencia temporal del proyecto más cuidadosa, la importancia del enfoque de la teoría de la obsolescencia de la negociación, la excesiva complejidad del diseño institucional y la relevancia de los factores externos, soslayados por la teoría de la maldición de los recursos. Por último, el caso del Chad también viene a ilustrar la emergente rivalidad geoenergética entre China y EEUU en África