Este análisis valora si las sanciones adoptadas recientemente contra Corea del Norte por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas son o no suficientes para modificar sustancialmente el comportamiento de Pyongyang y, en última instancia, para que el régimen de Kim Jong Il renuncie a la opción nuclear. Argumenta que es muy posible que no sean suficientes, por lo que se hacen necesarias medidas adicionales, que en cualquier caso no deben en absoluto incluir acciones militares.
El análisis expone, en primer lugar, las causas y las consecuencias más probables de la prueba nuclear llevada a cabo por Corea del Norte el pasado 9 de octubre. En segundo término, valora si las sanciones contempladas en la Resolución 1718 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas serán suficientes para los propósitos que el propio Consejo se ha fijado. El análisis concluye que, aunque no cabe descartar que Corea del Norte vuelva a las negociaciones tras esa Resolución, es muy posible que las sanciones actuales no sean suficientes para conseguirlo. En tercer lugar, argumenta que, por tanto, son precisas medidas adicionales coordinadas que, sin incluir en ningún caso acciones militares, deberían contemplar a la vez garantías formales de seguridad para el régimen de Pyongyang y sanciones más estrictas por parte de China y Corea del Sur