Se exponen las circunstancias del atentado a Benazir Bhutto, que le ha costado la vida, y las consecuencias del magnicidio para el futuro inmediato de Pakistán.
El análisis aborda la coyuntura política de Pakistán, tras el atentado que ha costado la vida a Benazir Bhutto el 27 de diciembre de 2007. Con su muerte, se ha desvanecido la principal esperanza de cambio que se había abierto en el país tras ocho años, si bien esa posibilidad consistía en compartir el poder con Musharraf. En ese contexto, se examina la importancia que tiene conocer quién o quiénes pueden estar detrás del magnicidio y los intereses que han llevado a esas fuerzas a cometer el crimen. La muerte de Benazir Bhutto es un atentado político con importantes consecuencias para el futuro inmediato del país. También constituye un aviso para la comunidad internacional, pues ésta puede tener cada vez menor capacidad de influencia en los actuales poderes que gobiernan Pakistán, particularmente si se prolonga la presente situación política