La propuesta venezolana/cubana del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas), a la que se suman Bolivia, Nicaragua y Dominica, aparece como un proyecto alternativo de integración en América Latina y el Caribe. Se analiza el origen, desarrollo y propuestas de esta iniciativa.
La VI Cumbre del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) realizada el 26 de enero de 2008 en Caracas, generó gran desconcierto con el anuncio de crear una alianza militar de los cinco Estados miembros del ALBA; propuesta de integración que se autodefine como “un esfuerzo de construcción del proyecto global latinoamericano, con una correlación de fuerzas políticas favorables en el continente que le permiten consolidarse como alternativa política y económica”. ¿Es este enunciado real y en verdad es el ALBA un proyecto de integración alternativo con viabilidad política, económica y estratégica para Latinoamérica, o simplemente es una contrapropuesta política al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) impulsada desde Washington? El discurso del ALBA aparece fortalecido en la región, pero su propuesta de integración –incluido su proyecto militar– es inviable. No obstante, sus acciones efectivas a través de mecanismos como Petrocaribe, muestran una viabilidad e incidencia mucho mayor que la que los principales actores internacionales le endosan