Tras la publicación del informe de la Comisión Europea el 6 de octubre, el pasado día 17 de diciembre, el Consejo Europeo, reunido en Bruselas, anunció la apertura de negociaciones de adhesión con Turquía. Las negociaciones se iniciarán el día 3 de octubre de 2005 y, aunque seguramente no concluirán antes de una década, su objetivo último es la adhesión completa de este país a la Unión Europea. El debate en torno a Turquía es, claramente, un debate en torno a la naturaleza de la Unión Europea.
En razón de su historia, cultura, tamaño y posición geográfica, el ingreso de Turquía en la Unión ha generado un intenso debate acerca de la naturaleza de la Unión, la finalidad política del proceso de integración y sus límites políticos y geográficos. Las “Once tesis sobre Turquía y la Unión Europea” que se presentan en este análisis ponen de manifiesto el carácter constituyente que el debate en torno a la adhesión de Turquía tiene para la Unión Europea. Las preguntas que nos formulamos acerca de Turquía revelan hasta qué punto los europeos y europeas estamos realmente hablando de nuestra propia identidad, es decir, de “quiénes somos”, “qué queremos” y “con quién estamos dispuestos a lograrlo”. A su vez, las respuestas a dichas preguntas nos indican qué elementos (predominantemente étnicos-culturales o cívico-políticos) queremos que predominen en nuestra identidad como europeos. Claramente, la candidatura de Turquía ha revelado la emergencia de un cierto nacionalismo étnico-cultural en el ámbito europeo. Sin embargo, de estas “Once tesis” se desprende que la identidad europea sólo puede ser construida sobre elementos cívico-políticos