En nuestros días, la conectividad se ha convertido en uno de los ejes principales para el desarrollo
económico y social de cualquier región. El territorio se articula alrededor de unos ejes y nodos de
transporte, que crean un nuevo espacio de comunicaciones donde lo que prima es la movilidad, entendida
como accesibilidad a una red y conectividad entre los diferentes puntos de la misma. Este fenómeno se
da a todas las escalas, reproduciéndose también a nivel urbano: las ciudades con mejores infraestructuras
de transporte público partirán desde una posición privilegiada en la carrera para el crecimiento económico
y de calidad de vida de sus ciudadanos.
Zaragoza está viviendo uno de los momentos más importantes de su historia, una auténtica revolución en
el mundo de las comunicaciones y el urbanismo: la llegada del AVE, el nombramiento como sede de la
Expo 2008 y la Plataforma Logística entre otros. Zaragoza quiere aprovechar estos acontecimientos para
convertirse en la ciudad moderna que pretende y cicatrizar las viejas heridas urbanísticas que
desequilibraban el territorio