La propuesta ha querido mantener la escala de baja densidad que existe actualmente para resaltar las edificaciones de interés histórico. generando una nueva fachada a la plaza de la iglesia y diluyendo el limite del núcleo urbano de Clarà con los campos de cultivo fronterizos.
La voluntad de retornar las características del entorno ha sido el detonante de la fragmentación de la construcción en aislados volúmenes aparentes sobre una nueva topografía. Se recuerda el sistema de muros del entorno trazando terrazas y recovecos, apoyando la funcionalidad del programa, compuesto por un área industrial de producción de aceite de oliva y un recorrido didáctico para acercar el mundo del olivar al publico