El uso de la luz artificial se remonta a tiempos inmemoriales, con el descubrimiento del
fuego. El descubrimiento de la electricidad fue determinante para su desarrollo y
generalización. Actualmente su uso es habitual, en lugares de trabajo, lúdicos o en el
hogar.
El cuerpo humano está sintonizado con la luz natural, mecanismo que se conoce como
ciclos circadianos. Sin embargo gran parte del tiempo el ser humano moderno está
expuesto a una luz artificial constante, lo que provoca alteraciones en los ciclos
circadianos. La principal motivación ha sido intentar reproducir la luz natural para eliminar
los efectos perjudiciales de la luz artificial. Con este fin se ha diseñado un sistema de
iluminación para regular la luz.
El sistema está regido por un programa y tiene tres funciones principales. La primera
reproduce la luz natural. La segunda, permite escoger entre ocho tonalidades de luz
diferentes, para poder crear toda una gama de ambientes desde cálidos hasta fríos. La
tercera función permite ajustar la intensidad de luz según el uso que se le desee dar.
Las funciones se basan en la regulación del flujo luminoso y de la temperatura de color. Ya
que el usuario podrá interactuar sobre el sistema para elegir el tipo de iluminación que más
se adecúe a sus necesidades, se ha puesto una especial atención en la concepción de su
diseño. Así podrá ser usado por personas que no tengan necesariamente una formación
específica en el tema.
Físicamente el sistema se divide en módulos: el de control y el de iluminación. El módulo
de control (con un procesador) envía al de iluminación las señales necesarias para regular
el flujo luminoso y la temperatura de color según un programa, que ha sido elaborado a
partir de medidas fotométricas experimentales. El módulo de iluminación consta de
lámparas fluorescentes y equipos de encendido de última generación, que son la clave para
poder adaptar las condiciones de flujo y temperatura de color a las necesarias, La ultima parte está dedicada a la explicación de un ejemplo concreto. Así se quiere
demostrar que el proyecto no se queda en pura teoría, sino que puede ser perfectamente
puesto en práctica