En el Cuento de un tonel, Swift denuncia a esos “innovadores en el imperio de la razón” que son los modernos. El discurso de la sátira es escéptico. Su estructura es la fuerza igual (isosthéneia escéptica) de los argumentos. Si con sus prácticas de lenguaje el escepticismo antiguo (pirronismo) buscaba liberarse de la argumentación para alcanzar la tranquilidad del alma, el texto swiftiano se desentiende de la interpretación del lector, amenazando con excluirlo, forzándolo a decidir. La controversia generada desestabiliza al lector y promueve su despertar ético-político. Esto, y el uso en el orden discursivo de la simulación y la disimulación, con que Maquiavelo (autor favorito de Swift) caracteriza a las prácticas políticas, organizan una peculiar trama de la dominación.In A Tale of a Tub, Swift denounces those “innovators in the Empire of Reason” who are the moderns. Satire’s discourse is skeptic. Its structure is the equal strength (the skeptic’s isostheneia) of arguments. If with its practices of language the ancient skepticism (pyrrhonism) sought to get rid of argumentation in order to achieve the tranquility of the soul, Swift’s text abandons the reader’s interpretation, menacing to exclude him, forcing him to decide. The controversy generated destabilizes the reader and promotes its ethical and political awakening. This, and the use in the discursive order of simulation and dissimulation that characterize Machiavelli’s (Swift’s favorite author) political practices, organize a peculiar weave of domination