Resorting to «content analysis», this paper explores how the violation of Afghan women’s rights is represented in four leading Canadian newspapers in the aftermath of the 11 September 2001 attacks and the subsequent war in Afghanistan. The problems and shortcomings inherent in any attempt to represent societies and cultures different from one’s own, from a Western perspective, surface openly when such societies are faced with traumatic events. Thus, Manichean polarization substitutes objectivity as a defensive method to protect and reaffirm one’s own society and culture. The media, in turn, contribute to such a process, aiding in the legitimation of difference and alterity by aligning with the current dominant ideologies.Utilizando una metodología basada en el «análisis de contenidos», se estudia cómo aparece representada la violación de los derechos de las mujeres afganas, en una muestra de periódicos representativos canadienses, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la consiguiente guerra en Afganistán. Los problemas planteados en la descripción de una sociedad y cultura lejanas y desconocidas, desde un punto de vista occidental, afloran con mayor intensidad en momentos traumáticos o de gran carga emocional para la sociedad que se propone abordar tales representaciones. En consecuencia, la polarización y el maniqueísmo desplazan a la objetividad y la imparcialidad, como métodos defensivos de demonización del «otro», mientras que los medios de comunicación adoptan un papel primordial en la legitimación de la diferencia, en connivencia con las ideologías dominantes