El dolor es el punto de partida de la obra de Art al Quadrat desde que el grupo se formara en el año 2002, justo el mismo día en que los padres de las componentes deciden separarse. Como analizan en sendas tesis de máster sobre el retrato de su propia familia,1 Art al Quadrat surge del dolor de la separación. A la vez, sin embargo, a partir de su unión buscan llegar a un estado de felicidad ideal en la que se sirven de la realidad, su propia realidad, para crear. Todo, cualquier experiencia, es susceptible de ser usada, como una necesidad vital de no querer dejar pasar por alto nada de lo que inquieta, de lo que molesta y que a la larga se traduce en problemas mayores