En la actualidad se han conseguido logros importantes en el campo de las tecnologías de la lengua. El autor señala que pese a los éxitos alcanzados, se debe de mantener la necesidad de un enfoque con objetivos a largo plazo, el denominado enfoque computacional. El artículo nos alerta sobre el peligro de concentrar excesivos esfuerzos en enfoques aplicados a corto plazo que no hacen sino ocultar el estado real de nuestros conocimientos sobre el lenguaje