El dolor localizado en el tendón, especialmente en el tendón
de Aquiles y el tendón rotuliano, conocido como tendinopatía,
es muy común en individuos practicantes de
deporte ya sea a nivel competitivo o de ocio. Sin embargo,
y según diversos estudios, se ha demostrado que individuos
físicamente inactivos también lo sufren. Por lo tanto, se
puede afirmar que la actividad física no se puede asociar
directamente a la histopatología y que el ejercicio físico
puede ser más importante en la provocación de los síntomas
que en ser el causante de la lesión1,2. Se considera que
el sobreuso induce esta condición, pero la etiología y la
patogenia no están científicamente clarificadas.
La nomenclatura alrededor del dolor crónico en el tendón
es confusa. Hasta hace unos años se consideraba que el
dolor crónico a nivel de Aquiles y rotuliano comportaba la
presencia de un componente inflamatorio, y los términos
«tendinitis» y «tendonitis» se usaban de forma habitual.
Actualmente, la evaluación histológica de las biopsias, la
microdiálisis intratendinosa y los análisis genéticos tecnológicos
de las biopsias han mostrado que no hay signos de
inflamación por prostaglandina y, por tanto, no deberían
utilizarse estas palabras3.
Por otro lado también se ha demostrado que los tendones
son metabólicamente más activos; hoy en día se usa
el término tendinopatía para designar los síntomas dolorosos
crónicos en una zona sensible y dolorosa del tendón3.
Estos cuadros clínicos pueden verse complicados por la
inflamación de la envoltura externa del tendón, llamada
paratendón. La inflamación de este envoltorio conjuntivo
puede presentarse de forma aislada, recibiendo el nombre
de «paratendinitis», o de forma asociada a una tendinopatía
o tendinosis, casi siempre caracterizada por una crepitación
de la estructura3,4 (tabla 1).
Las tendinopatías son una patología de difícil tratamiento.
Actualmente varias teorías intentan explicar el origen
del dolor; la más aceptada es la basada en el modelo vascular,
aunque hay diferentes líneas de investigación en
cuanto al mecanismo de producción del dolor. Esta teoría
se centra en el desarrollo neovascular local en las patologías
crónicas del tendón, lo que ha hecho surgir nuevas
ideas en torno a los modelos de tratamiento, como el uso
de las inyecciones esclerosantes5.
Se ha demostrado que el tratamiento conservador utilizando
ejercicios excéntricos (con o sin dolor) proporciona
resultados muy buenos a corto y medio plazo en pacientes
que presentan tendinosis, asociándose a una disminución
de la fragilidad y adelgazamiento, favoreciendo una hipertrofia
y un aspecto más normal de la estructura del tendón.
Sin embargo, no existe evidencia científica de las adaptaciones
histológicas provocadas por el entrenamiento excéntrico6.
Hay ciertos indicios que hacen pensar que el régimen
de entrenamiento mediante ejercicios excéntricos puede
actuar interfiriendo la transmisión vasculonerviosa, lo que
le aproximaría a la acción que se busca mediante las inyecciones
esclerosantes. También se plantea si la propia destrucción
del tendón degenerado puede iniciar un proceso
de remodelación con la ayuda del programa de ejercicios
excéntricos y los agentes esclerosantes. Estas y otras cuestiones
aún están por resolver.
El objetivo de esta guía de práctica clínica de los
Servicios Médicos del FC Barcelona ha sido protocolizar las
actitudes diagnósticas, terapéuticas y preventivas a tomar
ante las diferentes tendinopatías, especialmente la tendinopatía
aquilea y rotuliana.
Esta guía no pretende ser una revisión exhaustiva de la
patología tendinosa en el deporte sino un documento de
trabajo, claro, práctico y completo. Así pues, los protocolos
que se presentan se basan en el conocimiento científico
actual y la experiencia de los últimos años en el trabajo
diario ante este tipo de lesiones.
Tabla 1 Clasificación de las tendinopatías
Diagnóstico Hallazgos microscópicos
Tendinosis Degeneración tendinosa causada
por la edad, el envejecimiento del
tejido conjuntivo, el sobreuso y el
compromiso vascular
Tendinopatía/ Degeneración sintomática
Rotura parcial con disrupción vascular
Paratendinitis Inflamación del paratendón,
sin tener en cuenta si está
cubierto o no de sinovial
Paratendinitis Paratendinitis asociada
con tendinosis con degeneración intratendinosa
Adaptado de Brukner y Khan (1993)21