El ordenador se ha incorporado a la práctica de las disciplinas de diseño sin haber evaluado antes su impacto sobre la creatividad y la innovación. Las herramientas informáticas que se utilizan en diseño se han tomado y siguen tomándose de otras disciplinas en las que se requiere más precisión y control sin tener en cuenta que el comienzo de la actividad creativa necesita mayores dosis de ambigüedad, abstracción e impresición. Este artículo plantea un nuevo enfoque del uso de la virtualidad dentro del proceso de diseño: se pone en tela de juicio la informática actual y se sugieren nuevos métodos para incorporar el ordenador en el diseño enriqueciendo las herramientas manuales tradicionales sin imitarlas o simularlas