Las relaciones entre la política y el diseño no son evidentes. Sólo desde una concepción generalista de la política, entendida como la forma en que regulamos el conflicto social, podemos empezar a acercarnos a ese binomio aparentemente extraño. En una primera aproximación, el "diseño", si es que podemos hablar genéricamente del mismo, se nos aparece cargado apariencia y alejado de contenidos. Estas reflexiones están hechas en parte desde la distancia de quien pretendre analizar algo tan escurridizo como la política, pero también desde la proximidad y el interés que despierta el diseño como algo constante y crecientemente presente en nuestras vidas. Así buscaremos combinar ideas emanadas de los propios protagonistas del diseño con incursiones propias de la política, en un diálogo que no sabemos si resultará siempre inteligible