Este artículo reflexiona sobre el devenir («muerte»-transformación) de la lírica italiana en el siglo XX a partir de su consideración, según el método dialéctico, como el momento de la negación y de la antítesis. Trata de la evolución de la lírica hacia una síntesis por medio de la contaminación con la prosa y de la integración de otros géneros; de la concepción de Leopardi sobre la lírica (poesía que nace de la misma negación) y de la práctica del hermetismo y de la poesía pura así como de la crisis de esta práctica tras la segunda guerra mundial y la posterior aparición de la poesía de la neovanguardia