El dolor y su alivio no han sido excluidos de la visión cartesiana que considera mente y cuerpo como cuestiones separadas sin relación aparente. Este enfoque ha primado más de lo necesario en la práctica clínica, a pesar de la actual evidencia científica que muestra un panorama diferente: la definición de dolor total es más válida que nunca, dado que une las definiciones actuales de dolor y de neuromatriz nociceptiva, y hace posible el intercambio de los conceptos de dolor y sufrimiento, en la medida en que ambos estados son considerados respuestas a una amenaza. En el presente artículo se revisa la evidencia desde la Neurobiología, la Psicología y los aspectos socio-culturales frente a las discusiones actuales acerca del dolor y el sufrimiento, tanto en pacientes oncológicos como no oncológicos. En definitiva será necesario mantener un enfoque amplio de abordaje incluyendo los aspectos biológicos, psicológicos, sociales, culturales y espirituales.Pain and its treatment have not been excluded from the cartesian dualistic conceptualisation considering mind and body as separate entities without apparent relation in between. This model has been used more than needed by clinicians, even though empirical evidence supports a whole new vision: the “total pain” definition entails more value today than ever, given than joins together the concepts of pain and nociceptive neuromatrix and makes possible the interchange of pain and suffering, as they both are considered responses to threat. The present article reviews the current evidence derived from Neurobiology, Psychology and socio-cultural studies regarding controversies on pain and suffering, both in cancer and non cancer patients. It concludes on the need to maintain a broad focus in pain management including biological, psychological, social, cultural and spiritual aspects