El sistema defensivo Oranés forma un complejo e interesante sistema que encuentra su
origen a principios del siglo XVI. Inmediatamente después de la conquista de Orán por las
armadas españolas, comienza un progresivo proceso de fortificación, en el que intervienen
los principales ingenieros militares de la corona. En la actualidad se conservan en buen
estado algunos de estos elementos defensivos, como la fortaleza de Santa Cruz, símbolo
de la ciudad. Otros se conservan parcialmente, y algunos han desaparecido por diversas
causas. Entre la realidad urbana actual y la pérdida de valor tras la pérdida del uso, es
necesario volver a contemplar este importante sistema defensivo con una visión unitaria,
para mejorar su conservación y puesta en valor, para que se integre y se entienda su
presencia en la ciudad, y sobre todo para mejorar su potencial como apuesta estratégica
en la valoración histórica y arquitectónica de la ciudad