Es indudable que si queremos un desarrollo científico
adecuado para nuestro país, éste debe darse, fundamentalmente, en la Universidad. ¿Qué sucede entonces con la docencia? Sobre los resultados alcanzados en el equilibrio docencia-investigación escribe José A. Martín Pereda, subdirector de Investigación de la E.T.S.I.T.M