Gobernando el borde suroeste de los Montes Torozos sobre la interminable expla-nada de Tierra de Campos descubrimos a Urueña, pequeño pueblo de gran relevancia histórica sobre los renios de Castilla y de León. La villa rodeada por una potente muralla forma junto con el castillo anexo a ella y con la ermita de la Anunciada, observada desde la almenas de este su-blime muro, un conjunto histórico artístico.
El gran trabajo de Luis Cervera Vera por la recuperación y restauración de este monumento en 1971 supuso un cambio determinante para restablecer la figura de la villa y recuperar el concep-to limitador. Con este análisis se busca documentar y reencontrar los valores que envuelven al conjunto, con el fin de conservar su unidad y ampliar el uso paisajístico que encontramos en él