En 1757, una Real Cédula de Fernando VI declaraba la creación de la Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Fernando en Madrid. A partir de entonces, esta Academia asumió el poder exclusivo de otorgar el título de arquitecto, indispensable requisito desde ese momento, para el ejercicio de la profesión en todo el reino. En 1768, con influencia directísima sobre el devenir de la Arquitectura en Alicante, se crea la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, que posee atribuciones para otorgar los títulos de Arquitecto y de Maestro de Obras Académico