La regulación de la publicidad de alimentos tiene, como objetivo general, asegurar que las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables sean veraces y no induzcan a error al consumidor. Sin embargo, la utilización de este tipo de declaraciones no implica una correcta educación nutricional del consumidor. Tal y como se recoge en estudios previos, las grasas (especialmente las animales) son estigmatizadas en publicidad, al igual que el azúcar y algunas carnes. El presente trabajo pretende investigar qué productos alimenticios se nos venden a través de la publicidad, con qué frecuencia y cómo lo hacen para comparar la 'dieta publicitaria' con una dieta sana y equilibrada como la mediterránea