El hígado es uno de los órganos más frecuentemente lesionados en el trauma cerrado del abdomen, además de encontrarse igualmente en riesgo de trauma secundario a heridas penetrantes de abdomen con armas de fuego e instrumentos cortantes1. En Estados
Unidos se estima que hasta un 5% de los pacientes que consultan a los servicios de
traumatología presentan algún grado de lesión hepática. Estos datos reflejan una temática importante al momento de planificar el abordaje del paciente con trauma abdominal atendido en las unidades de emergencia de los diferentes servicios de cirugí