Existen diferentes subtipos de pénfigo, de los cuales dos son considerados mayores por ser los más frecuentes, el vulgar (PV) y el foliáceo (PF). En Sudamérica como en otros continentes, el PV es el más frecuente (60-70%), pero en ciertas regiones subtropicales y/o rurales de países como Brasil y Colombia la prevalencia del PF puede alcanzar el 3-5% de la población residente y representar una relación PF/PV como 17 a 1. Esto debido a una forma endémica de PF que también está latente en nuestro país, aunque sin datos sobre su prevalencia e incidencia a la fecha. Los pénfigos en común manifiestan lesiones ampollares frágiles y erosiones en la piel con el signo clásico de Nikolsky positivo, aunque la presencia de afectación de mucosas y ciertas características de las lesiones cutáneas pueden orientar el diagnóstico hacia un subtipo . En el PV, la mucosa oral es la zona corporal más comprometida (80% a 90%), el sitio de comienzo de la enfermedad (50% a 70%) y, en ocasiones, el único lugar afectado (7). En el PF, la lesión inicial puede permanecer localizada por un año o extenderse de forma rápida y tiene mejor pronóstico