Universidad de Concepción, Facultad de Humanidades y Arte, Departamento de Español. Concepción, Chile
Abstract
Veloces, lúdicos, obsesivos. Pero no: ligeros, banales, enfermos. Los textos de este libro podrían caracterizarse con la adjetivación tripartita que parece ser la marca de estilo del narrador sinaloense. Mendoza saca a la luz Firmado con un klínex, un libro de cuentos, después de varias novelas exitosas. Y sabe que el cuento es un animal diferente. El escritor dominicano Juan Bosch lo llamaba “el tigre de la fauna literaria” porque no puede sobrarle ni un gramo de carne: debe ser todo músculo, tenso para el ataque. Mendoza ha decidido hacer de Firmado con un klínex un laboratorio donde experimentar con diversas formas y temas, dialogando, subvirtiendo, componiendo y recomponiendo lo literario. Buen perceptor de su oficio, adopta una actitud cortazariana de destruir para construir. Esta “irreverencia reverente” circula por las tres áreas principales del libro