La promulgación del Decreto 20/1985 de 21 de febrero por el que se creaba el Centro de Experimentación Agraria como un Servicio adscrito a la Consejería de Agricultura y Pesca del Principado de Asturias, puso a disposición del campo asturiano un instrumento con el que se asumían formalmente las transferencias del Estado en materia de investigación agraria, producidas por el Real Decreto 3462/1983, de 28 de diciembre.
Cumplidos ampliamente 25 años de aquel hito, y como responsable de la entidad en la primera y en la penúltima etapa, me parece oportuno realizar una breve descripción histórica del camino recorrido por una institución que tiene su única razón de ser en servir de medio para mejorar las producciones agroalimentarias y forestales de Asturias, a través de la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación