Cádiz: Universidad de Cádiz, Servicio de Publicaciones
Abstract
Los nombres de las lenguas se consideran comunes desde la perspectiva de la nuestra,
pero su carácter individualizador y designante dice que son nombres propios, aunque
motivados. Para nuestra lengua coexisten dos nombres igualmente lícitos, “castellano” y
“español”. ¿Cuál de los dos debe ser el oficial? Los argumentos inclinan claramente la
balanza a favor de “español”